viernes, 18 de noviembre de 2011

Observaciones al desplegado de FEMSA sobre la construcción del estadio en La Pastora.

FEMSA no puede hablar de un rescate de La Pastora cuando lo que desarrolla es la urbanización invasiva de un espacio natural. Urbanizar no es rescatar. Los espacios naturales no se urbanizan, más bien se rescatan y restauran ambientalmente.

Ante lo insostenible de la iniciativa de construir un estadio en La Pastora, FEMSA tergiversa las ideas, y dice que los grupos organizados en la defensa de la zona expresan que el estadio no debe construirse en el Parque La Pastora. La cadena de mentiras los ha llevado a ese punto de inventar luchas y defensas que solo ocurren en la mente de los propagandistas de la empresa. FEMSA sabe con toda claridad que la defensa corresponde primordialmente a ecosistemas y su integridad o rehabilitación, acciones incompatibles con la construcción del estadio. Nadie habla de habilitaciones urbanas como zoológicos o parques como parte fundamental de la defensa de La Pastora.

El punto de la vegetación secundaria es importante de rebatir, ya que FEMSA en su desplegado publica una imagen panorámica de la zona, y puntualiza la separación antinatural de una zona con bosque de otra con vegetación de matorral submontano secundario.

La vegetación secundaria viene por la destrucción o perturbación de la vegetación primaria (original). Hace décadas en La Pastora existieron zonas de cultivo de maíz o caña, actividades que pueden ser identificadas como las que originaron la vegetación secundaria que existía en la zona antes de los desmontes. Existía porque FEMSA-HEINEKEN la destruyo completamente.

LA vegetación de la zona del estadio estaba en plena recuperación. Al tener en su composición elementos secundarios, ya había superado las sucesiones naturales de los estratos herbaceos o arbustivos. Lo que se encontraba ahí eran elementos árboreos. Había encinos de varias especies, que con toda claridad corresponden a elementos del Bosque de Quercus. Bosque que FEMSA-HEINEKEN se obstina en negar su existencia.

No podemos aislar la zona de La Pastora que forma una sola unidad natural, con elementos como la zona poniente boscosa, el área riparia con su correspondiente vegetación de galería, y los elementos ya destruidos al oriente, que integraban matorral submontano, vegetación de ribera, bosque de encino, además de las zonas impactadas.

La unidad de los ecosistemas en la zona de La Pastora (alterada gravemente con los desmontes para el estadio) no tiene correspondencia con las divisiones administrativas que FEMSA-HEINEKEN y el club Rayados quieren demostrar con falsedad.

Ambientalmente se define la existencia de una zona natural que podemos llamar La Pastora interconectada en todas sus partes por el río La Silla. No se puede aislar como lo pretende FEMSA diciendo aquí esta el bosque, enseguida el zoológico, y en un extremo el matorral submontano. Esas divisiones administrativas que aduce la empresa no tienen equivalente con la integración natural de los elementos. Es conveniente para los intereses de construcción del estadio dividir La Pastora, pero tal criterio es engañoso y pernicioso para los elementos naturales que ahí se encuentran.

Esa restauración es lo que corresponde a la zona oriente de La Pastora, que se encontraba en plena sucesión natural, con clara tendencia a la recuperación y estabilización hacia su etapa plena de bosque. En lugar de sustentar esa tendencia de recuperación, FEMSA cancelo décadas de sucesión natural positiva, desapareció la flora de la zona, y esta en proceso de sustituirlo por un estadio. Con tales acciones no se puede hablar de un rescate de La Pastora.

La mentira infinita prosigue cuando la empresa afirma con todo cinismo que durante los últimos tres años ha cumplido estrictamente con los procesos, requerimientos y condiciones que marcan las autoridades. Hay que recordarle a FEMSA que el inicio de obras del estadio fue sin contar con las autorizaciones ambientales federales necesarias, hecho que tuvo suspendida la obra por meses. Lo que mal inicia termina descompuesto. Solo con imposición y mentira es que la empresa ha podido proseguir con la invasión de La Pastora.

Además de mentira y simulación, FEMSA exhibe ignorancia sin justificación en el tema ambiental. Cuando habla de su indignante rescate de la zona, dice que en el diseño del gran parque incluye elementos clave con los cuales mejorara el bosque. Basta citar algunas de las propuestas de la empresa para demostrar que sus iniciativas se constituyen en elementos de disturbio para La Pastora.

Tal como se define en la MIA del estadio, FEMSA afirma que sembrara 2068 árboles de encino y álamo. Ahí establece que tales especies alcanzan una copa de hasta 64 metros cuadrados. Con una operación simple que considere el número de árboles y el área de copa, resulta que la propuesta empresarial solo alcanza para cubrir 13.2 hectáreas. Tal extensión queda abajo de las 18.7 hectáreas que le fueron autorizadas para ser desmontadas.

Desmontan 18 y solo reponen 13. ¿Sembrar menos de lo que desmontan es parte de su diseño benéfico para el bosque?

El daño ambiental propuesto por la trasnacional no termina ahí. Cuando hablan de las áreas verdes del estadio, mencionan que invertirán generosamente $3,291,589.00 con ese fin. Y luego describen en que utilizarán la millonaria cifra. Es entonces cuando se revela la agresión ambiental. Los millones serán invertidos para pastos arbustivos de los géneros Penisetum, Eragrostis y Cynodon, además de Bougainvillea spp (bugambilia).

Todas las especies propuestas para áreas verdes son exóticas invasoras. Sembrarlas en lo inmediato de un área natural protegida como el Nuevo Parque Ecológico La Pastora añade nuevas amenazas ambientales a las ya existentes. Las especies invasoras son la segunda causa de pérdida de diversidad de especies. A pesar de ello FEMSA las promueve para la zona de La Pastora, presumiendo inversión millonaria para tal desfiguro. Esas nocivas acciones corresponden al mejoramiento del bosque en La Pastora. Mentira y simulación. Imposición e ignorancia ambiental.

El presidente del club de fútbol Monterrey solicita propuestas constructivas basadas en información real. La exigencia se mantiene: El estadio debe ser construido en otro lado, por su daños ambientales irreversibles que ya se manifiestan en la zona de La Pastora. Las propuestas que FEMSA tiene para el bosque son ambientalmente adversas, y solo añaden amenaza a la integridad de los ecosistemas que ahí existen. La información que lo demuestra existe en los estudios ambientales del proyecto, realizados por FEMSA y el club Rayados.

¿Qué mas información necesita el presidente de Rayados que la que ellos mismos proponen para justificar sin base el estadio?

Si al estadio, pero en otro lado es lo más conveniente para la permanencia de La Pastora. Además, FEMSA debe obligarse a restaurar el daño ambiental que ocasionó con la remoción completa de toda la vegetación que existía en la zona del proyecto.

Es lo mínimo que corresponde para una empresa que presume de su responsabilidad social.

Movimiento Ambientalista Ciudadano.



lunes, 6 de junio de 2011

Al río Santa Catarina lo queremos vivo | Antonio Hernández y Miguel Villarreal.


Los días del río Santa Catarina con agua fluyendo de colores turquesa y sin contaminación aparente, han terminado. Ese breve viaje al pasado fue parte de la herencia de la tormenta Alex. Al tiempo que el flujo del río se volvió intermitente, fue posible advertir las numerosas descargas de aguas residuales que fueron vertidas a ese río que recorre toda la zona metropolitana de Monterrey. El agua de hermosos colores naturales se volvió podrido y fétido.

Desde su salida de los cañones en La Huasteca santacatarinense, hasta su unión con el río la Silla, en Juárez, son 38 kilómetros de cauce donde prevalece la agresión contra este cuerpo de agua. Actualmente son evidentes las descargas de aguas residuales, pero ese no es el único impacto negativo presente.

No es necesario evaluar con pruebas químicas las descargas que ahora afectan al río, porque lo que se advierte cotidianamente no admite mayores réplicas. Un recorrido sobre el cauce, desde el vado de La Fama, en Santa Catarina, hasta el Puente Miravalle, muestra que las descargas de aguas residuales son abundantes. En ese tramo, que no alcanza los 5 kilómetros de longitud, se tienen registrados al menos 28 zonas que tienen acumulaciones derivadas de las descargas residuales. El registro en imagen del daño ambiental se encuentra en el álbum de Miguel Villarreal.

Después de la tormenta Alex era comprensible que en el Santa Catarina corrieran las aguas de aquellas lluvias. Las aguas pluviales por si misma no generan mayor contaminación en la mayoría de los casos. Pasado ese tiempo las aguas residuales eran evidentes. Observando las imágenes, o con más precisión aún, bajando al cauce dañado del río, notaremos que la evidencia es irrefutable. Lo que se puede comprobar con análisis químico, en campo se puede concluir sin mayor averiguación.

Las aguas del Santa Catarina tienen un carga contaminante terrible. El daño a ese cuerpo receptor es a nivel del suelo, y con toda seguridad a los acuíferos por las infiltraciones al subsuelo.

La administración estatal fue reactiva a la denuncia pública del daño, y dijo que las redes de drenaje afectadas por la tormenta eran la causa de que las descargas finalizarán en el río. Anunció algunas reparaciones, que no fueron definitivas, porque públicamente se dijo que el flujo de las aguas residuales seguiría avanzando.

Aunque el daño es evidente, eso no exime de que este sea cuantificado. Los tipos y concentraciones de contaminantes deben ser determinados. Ello servirá para establecer el grado en que han sido rebasados los límites máximos permisibles en descargas. También para determinar claramente quiénes son los responsables de las descargas, para que las regularicen, y cumplan con los límites que marca la legislación federal aplicable.

La responsabilidad en evaluar y sancionar el daño es de la Comisión Nacional del Agua. Este organismo debe hacer muestreos y análisis de las descargas de aguas residuales al río Santa Catarina. De ese modo, formalmente podrá verificar el incumplimiento de los límites máximos permisibles de descargas de aguas residuales al Santa Catarina. Se deben precisar las responsabilidades del daño de Servicios de Agua y Drenaje de Monterrey, y las que correspondan a los ayuntamiento de la zona metropolitana.

El río Santa Catarina es el ejemplo claro de la pésima gestión que se hace de los ríos en Nuevo León. Es muestrario de las actividades que no se deben realizar, empezando por la invasión de cauces. Con la mayor naturalidad se construye un río artificial, mientras que otro se le mantiene invadido, y destinado a las destrucción.

La restauración integral es una iniciativa que debe realizarse. Al paso de las décadas con daño sin reparación, el tiempo vigente puede ser el de la rehabilitación. Un río de vida y no de muerte, es lo que se merece ese cauce y toda la comunidad.

Antonio Hernández y Miguel Villarreal.

t608138@gmail.com

miguelv.villarreal@gmail.com

lunes, 1 de marzo de 2010

Expiran permisos para Arco Vial Sureste

Por César Cepeda

Monterrey,  México (28 febrero 2010).-   Los permisos ambientales federales con los que contaba el proyecto del Arco Vial Sureste expiraron, por lo que el Gobierno del Estado tendrá que iniciar nuevamente el trámite si pretende arrancar la obra.

En diciembre venció la prórroga de 6 meses obtenida el 9 de julio del 2009 por la extinta Coordinación de Proyectos Estratégicos Urbanos del Estado, tras terminar la vigencia de un año que tenía la autorización federal.

Este proyecto vial pretende unir Monterrey con Juárez a través de un túnel en la Sierra del Cerro de la Silla.

Los permisos para el cambio de uso de suelo en zona forestal, que requiere esta obra, habían sido otorgados por la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales el 10 de julio del 2008.

Sin embargo, ni la pasada Administración estatal ni la actual han podido iniciar las obras relativas a este proyecto vial que ya está licitado y su costo está estimado en más en 3 mil millones de pesos.

Las razones que han impedido el inicio de esta obra vial, que cruza el área estatal protegida Sierra del Cerro de la Silla, han sido diversas.

Además de la crisis económica, que provocó el alejamiento de los inversionistas, el 28 de octubre del 2008, a días de que iniciara su construcción, la Profepa suspendió como medida de seguridad el inicio del Arco Vial Sureste, previsto para ese mes.

La dependencia federal argumentó, tras una inspección realizada en la zona, que el Estado no había presentado documentación para acreditar el derecho de vía.

El 16 de diciembre del 2008, la mayoría panista en el Congreso local aprobó la abrogación del decreto que autorizaba el cobro del Impuesto de Mejoría Específica para financiar esta obra vial.

La decisión, que fue vetada por el entonces Gobernador Natividad González Parás, derivó en una controversia constitucional interpuesta por los legisladores albiazules que finalmente desechó la Suprema Corte.

El 18 de marzo del 2009, tras varias diligencias donde el Estado no pudo documentar la posesión del derecho de vía, la Profepa determinó suspender la obra, medida que fue levantada el 6 de julio del 2009.

Actualmente no existe ningún impedimento jurídico para comenzar el proyecto del túnel, pero además del problema financiero, ahora se le suma la falta de los permisos federales.


ESTA NOTA PUEDES ENCONTRARLA EN:
http://www.elnorte.com/local/articulo/1091545/

sábado, 23 de enero de 2010

[Por la Silla sale el Sol] campaña para recaudar fondos


“A partir de la ecología interior, la Tierra, el Sol, la Luna,
los árboles, las montañas y los animales
no están solamente ahí fuera,
viven en nosotros,
como figuras y símbolos cargados de emoción”
Leonardo Boff


Estimados amigos y amigas:

La defensa de los ecosistemas y las áreas naturales protegidas se ha convertido súbitamente en una causa de sobrevivencia. Pero también en una lucha por garantizar a las próximas generaciones su derecho a gozar de un planeta hermoso, palpitante y rebosante de vida, tal como nosotros lo hemos encontrado. El amor y la gratitud hacia el planeta azul es el motor de los esfuerzos que se emprenden de manera global, en ciudades enormes y en comunidades pequeñitas. La contingencia ecológica que hoy enfrentamos nos brinda la posibilidad de sentirnos parte de un todo, de actuar en lo local pero pensando en lo global, como quien hace su parte en el arreglo de la casa.

En Nuevo León desde hace casi tres años, la ciudadanía ha asumido la defensas de dos áreas naturales protegidas: la Huasteca y la Sierra Cerro de la Silla, ambas, amenazadas por proyectos inmobiliarios y viales, que arrebatarían su vocación de reserva ecológica y de prestadoras de servicios ambientales.

El Movimiento Ambientalista Ciudadano nació espontáneamente en un intento de formalizar desde la ciudadanía, la defensa de la Sierra Cerro de la Silla del proyecto denominado Arco Vial Sureste, promovido por el Gobierno del Estado de Nuevo León. Así, mantenemos una campaña de concientización del problema, visitando escuelas, universidades y otros grupos organizados, mantenemos alerta a la población convocando a marchas, protestas pacíficas, performances y volanteo. Hemos organizado conciertos, caminatas, excursiones y talleres, todo de forma voluntaria. También hemos encabezado la defensa legal del área natural protegida, impugnando los permisos que Semarnat otorgó al proyecto. Sin embargo, en este último punto no hemos podido avanzar lo suficiente debido a que entre nosotros, no hay algún profesional del derecho ambiental. Convencidos de que nos asiste la razón ética, moral y legal, es que hemos decidido contratar los servicios del Centro Mexicano de Derecho Ambiental (CEMDA), para que represente formalmente la defensa de nuestra Sierra. En cobro por sus servicios, el Centro solicita una retribución de 70 mil pesos, en dos pagos, que el Movimiento Ambientalista Ciudadano se ha comprometido a reunir.

Estamos convencidos de la fuerza de la sociedad civil y de la energía que se multiplica y se recrea cuando quienes luchan, respetan la vida y aman el futuro. Por eso nos dirigimos hoy a los ciudadanos y ciudadanas de buena voluntad para que formen parte de esta campaña de procuración do fondos. Para cerrar el año estamos organizando la rifa de seis canastas con productos elaborados por comunidades de la Sierra: conservas, mieles, salsas, entre otros. El donativo mínimo para recibir un boleto es de 100 pesos.

También recibimos donativos bancarios, en la cuenta a nombre de Generactivo A.C (que forma parte del MAC), en Banregio, con el número de cuenta: 014-044-910-013 y la clabe: 05858-014-044-910-013-9.
Cada uno de nosotros puede generar acciones de procuración: fiestas, rifas, conciertos, subastas, boteo, etcétera.

Para más información no dude en comunicarse con nosotros, en el correo electrónico: contacto@sialasierra.org. Visite nuestro blog: http://www.sialasierra.org 

Gracias por sumarse a este esfuerzo,

Movimiento Ambientalista Ciudadano

Movimiento Ambientalista Ciudadano



En Nuevo León desde hace casi tres años, la ciudadanía ha asumido la defensas de dos áreas naturales protegidas: la Huasteca y la Sierra Cerro de la Silla, ambas, amenazadas por proyectos inmobiliarios y viales, que arrebatarían su vocación de reserva ecológica y de prestadoras de servicios ambientales. 

El Movimiento Ambientalista Ciudadano nació espontáneamente en un intento de formalizar desde la ciudadanía, la defensa de la Sierra Cerro de la Silla del proyecto denominado Arco Vial Sureste, promovido por el Gobierno del Estado de Nuevo León. Así, mantenemos una campaña de concientización del problema, visitando escuelas, universidades y otros grupos organizados, mantenemos alerta a la población convocando a marchas, protestas pacíficas, performances y volanteo. Hemos organizado conciertos, caminatas, excursiones y talleres, todo de forma voluntaria. También hemos encabezado la defensa legal del área natural protegida, impugnando los permisos que Semarnat otorgó al proyecto.